ALGUNAS CLAVES PARA RECORRER TERRITORIOS INEXPLORADOS (Repost de un artículo de @Circulars4theFuture en Linked-in)

1. Algo está muy claro: ¡No hay mapa!

Esta pandemia nos ha hecho valorar lo esencial y ha puesto en evidencia valiosas capacidades de la sociedad, tales como la adaptación, la creatividad y la solidaridad. No tenemos certezas sobre estos nuevos territorios que tendremos que recorrer, aunque esta experiencia nos ha mostrado que se pueden cambiar las cosas que hemos venido haciendo de manera errónea; para lo cual necesitamos comenzar por una redefinición de las prioridades y ser copartícipes en la construcción de esta nueva etapa.

Mientras se comienza a flexibilizar el confinamiento en diversos países y se debaten los estímulos fiscales para reactivar la economía, la ciudadanía se prepara para volver al trabajo y retomar la “normalidad” en un escenario que nada tiene que ver con el de hace poco más de un mes. 

2. Algunas lecciones

Entre las lecciones importantes para la nueva etapa destaca la confirmación de que a muchos aspectos fundamentales no le habíamos dado la importancia necesaria. En primer lugar, que es importante reconocer que no todo se paró. El sector de la salud ha estado trabajando intensa e incondicionalmente. El cuidado de los menores, mayores y enfermos crónicos y dependientes no se ha detenido, se continúa haciendo constantemente en el hogar, siempre invisible.

Las cadenas de suministro de alimentos y bienes de primera necesidad siguieron funcionando. Parte de las instituciones públicas están activas coordinando las acciones correspondientes. Y muchos servicios de limpieza, logística, servicio eléctrico, gas, agua, comunicaciones también han estado trabajando todo este tiempo de confinamiento.

En la mayoría de los países el sector educativo se adaptó rápidamente para dar clases a través de internet, mientras algunos autónomos, entre otros, continuaron trabajando telemáticamente, reinventando sus procesos y formas de comunicación. Muchas otras personas aprovechan para formarse, reinventarse, crear, aportar a grupos de solidaridad, etc.

Emergen de manera clara sectores prioritarios a tener en cuenta a la hora de definir esa transformación del mundo en el que queremos vivir de ahora en adelante. Estas decisiones fundamentales no pueden limitarse a los despachos de gobiernos, los grupos de interés y los organismos internacionales. La ciudadanía tiene la oportunidad y la responsabilidad de participar activamente en esa redefinición, así como en llevarla a la práctica.

Paradójicamente, la pandemia nos ha mostrado tanto nuestra vulnerabilidad como nuestro poder de cambiar las cosas. Muchas familias han quedado en condiciones de mayor vulnerabilidad no sólo por el contagio, sino también debido a la pérdida del empleo o sus fuentes de ingreso. Es comprensible, por tanto, el acento en las ayudas que están otorgando los gobiernos, los gastos en el sector de la salud, y la preocupación por la recuperación económica.

3. Visión de largo plazo y perspectiva integral

Hoy precisamente, cuando se cumplen 50 años de la celebración del Día de la Tierra, es crucial comprender esta interconexión entre nuestro bienestar y el del sistema natural que purifica el aire que respiramos, o nos provee de recursos materiales para construir nuestras viviendas, alimentos y medicinas, espacios par el esparcimiento… Ello nos hace entender el alcance de la importancia de esta relación recíproca entre las personas y el entorno físico, biológico y social.

Además, esa interconexión no conoce fronteras, como lo hemos comprobado. Nuestro bienestar es interdependiente del bienestar de los demás. Y esas otras personas pueden estar en tu mismo edificio, en tu país o en recónditos lugares del planeta. Por ello, velar por el bienestar personal y el colectivo tiene sentido trascendente. Aunque las alteraciones al equilibrio del sistema socio-ecológico se produzcan lejos de nosotr@s, sus consecuencias nos alcanzarán en algún momento.

Se ha puesto de relieve una vez más que las condiciones en las que se desarrollan las actividades económicas deben no sólo ser rentables sino también cuidar y proteger la salud de las personas, la seguridad y la dignidad tanto de quienes las desarrollan como de quienes consumen los productos o usan los servicios, y la salud de nuestro entorno. Las epidemias son más probables en el marco de alteraciones de los ecosistemas, en espacios insalubres sin el debido control, en ausencia de acceso a servicios básicos como el agua potable o la atención sanitaria. Hemos aprendido que la perspectiva debe ser integral y de largo plazo.

La buena noticia es que tenemos alternativas a los modelos de producción y consumo que constituyen la raíz de la alteración de los ciclos del planeta y despilfarran los recursos materiales. La Unión Europea ha aprobado recientemente un Pacto Verde y un plan de Economía Circular que facilitaría la transformación de la economía, evitando catástrofes naturales para las cuales tampoco estamos preparad@s y que acarrearían costes incluso mayores por la destrucción que les acompaña.

Un sistema socio-ecológico complejo como el que formamos los humanos con nuestras diversas actividades y los ecosistemas requiere de una gestión interdisciplinar, responsable, estratégica e integralEs fundamental reconocer como prioridad el cuidado de la vida y de lo vivo, comenzando por nosotr@s mism@s, como un requisito para la Salud Global.

4.- Una invitación a co-crear nuestro futuro

Por todo lo anterior, es importante que la ciudadanía participe activamente en esta redefinición de las prioridades. Si bien nos adentramos en esos territorios inexplorados como antes decíamos, la visión periférica y de largo alcance es esencial. Las urgencias por querer recuperar el tiempo perdido no nos pueden llevar a ignorar la necesidad de cambiar la perspectiva cortoplacista y focalizada en el crecimiento material que nos ha llevado hasta aquí. 

Como bien ha quedado reflejado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el bienestar y el progreso al que aspira la humanidad involucra múltiples factores interdependientes. No se puede alcanzar una Salud Global si tenemos satisfechas las necesidades alimenticias, pero no la educación, o tenemos empleo, pero no derecho para expresarnos libremente, viviendas, pero no salud, innovación, pero no justicia, agua, pero no instituciones sólidas y paz… La dimensión social y la gobernanza son parte integral en la ecología y la economía.

Nuestra asociación, Circulars 4the Future (C4F), surge para contribuir no sólo al debate sobre estos temas sino para pasar a la acción y poner el acento en la importancia de cuidar esos ciclos naturales y crear ciclos regenerativos. Queremos compartir información, propiciar el intercambio de ideas con la ciudadanía y la instituciones, y desarrollar proyectos que aporten al empoderamiento de las personas y la creación de valor compartido, contribuyendo a co-crear ese mundo en el que queremos vivir, de manera consciente, ética, armónica e inclusiva.

De momento no hay mapa para recorrer estos nuevos territorios, pero en C4F pensamos que podemos ir diseñándolos junto con la ciudadanía, para hacer compatible las necesidades humanas y la actividad funcional completa en el marco de la sostenibilidad; fundamentalmente, en base a esos aspectos esenciales que hemos podido constatar. Nos encantaría escuchar vuestros planteamientos.